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Proyecto PiTop Oaxaca

 

Del 22 al 24 de Septiembre se llevó a cabo en Coatecas Altas, Oaxaca, el primer PiTop, un taller organizado por Hacedores, Jacaranda Education y Save The Children, donde los participantes aprenden computación a través de construir su propia computadora personal.

La idea original de llevar a estudiantes la oportunidad de construir su propio centro de cómputo surgió durante el Scratch Day México 2015, organizado por el grupo de docentes “Edukreativ@s” (http://hacedores.com/dia-mundial-de-scratch-2015-xalapa/)

La experiencia del Scratch Day 2015, plasmado en este tutorial http://www.instructables.com/id/Centro-de-c%C3%B3mputo-para-Ni%C3%B1os-con-Raspberry-Pi/ , vislumbró el potencial que tenía el brindar a los estudiantes, la opción de diseñar y gestionar por su cuenta el espacio de computación.

Comúnmente los centros de cómputo suelen parecerse más a una oficina que a un espacio de expresión: Patrones repetitivos, colores opacos, muebles prácticos y modulares. Se elige un modelo de computadora y se compran 20 o 30 iguales.

Ahora bien, dentro del nuevo paradigma del uso de la computadora como pincel, según menciona Mitchel Resnik en su publicación  “Computer as Paintbrush: Technology, Play, and the Creative Society” http://web.media.mit.edu/~mres/papers/playlearn-handout.pdf nos preguntamos:, ¿Cómo podemos incentivar la creatividad y la expresión, si nuestros espacios buscan justamente lo contrario? ,¿La homogeneidad por encima de expresión individual?.

Coatecas Altas y su problemática

Gracias a Jacaranda Education (http://Jacarandaeducation.org) tuvimos la oportunidad de colaborar en el programa Access de la Embajada de Los Estados Unidos, dentro de la comunidad de Coatecas Altas, Oaxaca, donde desde hace 7 años Save The Children trabaja con niños y jóvenes.

Coatecas Altas es un municipio que se encuentra en el centro-sur del estado de Oaxaca en la región de los Valles Centrales. Sus actividades principales son la agricultura y las artesanías de palma, principalmente petates y otros tejidos.
Coatecas Altas también se caracteriza por su alto índice migratorio a los Estados Unidos. Por temporadas, 70% de los adultos se encuentran trabajando en E.U.A.

Pero también existe una gran cantidad de niñas, niños y adolescentes que emigran no acompañados.

“De junio del 2014 a la fecha se han registrado en albergues habilitados por el gobierno norteamericano más de 90 mil niñas, niños y adolescentes viajando no acompañados provenientes principalmente de Guatemala, Honduras, El Salvador (países que conforman el Triángulo Norte de Centroamérica) y México, lo que ha sido declarado como crisis humanitaria.

Niñas, niños y adolescentes que están en movimiento, muchas veces sin recursos, viven en el trayecto a sus lugares de destino muchos peligros que se han agudizado por la presencia cada vez mayor del crimen organizado. Entre ellos podemos señalar: tráfico y trata de personas para explotación sexual o laboral, extorsión y abuso que se suman a la cancelación de sus derechos básicos que supone el tránsito migratorio. (https://www.savethechildren.mx/old/noticias-old/hsbc-mexico-y-save-the-children-firman-la-continui)

Felix Caballero, gerente local de Save The Children Oaxaca  indicó que en el municipio de Coatecas Altas, las y los niños tienden a emigrar de manera natural al terminar la secundaria. Muchos son atraídas por las experiencias de quienes, gracias a la migración, pudieron construir una casa o comprar un coche.

 

PiTop

El trabajo de Hacedores en la comunidad comenzó hace ya 6 meses, con la parte de educación tecnológica para alumnos de la Telesecundaria, en el marco del programa English Access Microscholarship Program (https://exchanges.state.gov/non-us/program/english-access-microscholarship-program), que da la oportunidad a jóvenes de escasos recursos de aprender inglés y tecnología. Durante los primeros meses, los chicos aprendieron nociones básicas de Design Thinking, desarrollo de prototipos y mecánica básica.

Ahora comenzamos el nuevo semestre con el curso intensivo PiTop, mismo que tuvo una duración de 3 días.

Para involucrar a la comunidad maker, días antes al taller lanzamos una convocatoria al público en general para donar teclados, ratones y pantallas.

Las donaciones no se hicieron esperar, empezando por los chicos de la Secundaria Técnica 42 de Tepito, quienes amablemente nos donaron los primeros ratones. También el colegio Hebreo Maguen David donó amablemente 5 monitores planos, mismos que fueron utilizados para el centro de cómputo.

El primer día llegamos a la escuela y colocamos sobre la cancha de basquetball todo lo que habíamos llevado. Cada uno de los chicos se presentó para después pasar al salón. Ahí aprendimos cuáles son las diferentes partes que componen una Raspberry PI. Utilizando un modelo cortado en láser, parejas de alumnos escogieron un componente para reconocerlo e investigar sobre éste. Finalmente cada equipo compartió el componente que les tocó y fuimos completando paso a paso la Raspberry PI.

Al final de este día hablamos también acerca de los diferentes sistemas operativos e hicimos 3 equipos, cada uno representaba a un sistema operativo: Mac OS, Windows y Linux.  Cada equipo reflexionó acerca de “sus” ventajas y desventajas y finalmente acabamos con un acalorado debate, en donde cada equipo debía convencer al otro de que su sistema operativo es mejor.

En el segundo día comenzamos a diseñar la computadora que se construiría. Aplicando algunos conceptos de Design Thinking, los chicos desarrollaron sus ideas en cuanto a la computadora que iban a crear. Muchos trajeron ideas y materiales, por ejemplo, un equipo hizo una carcasa con palma tejida. Colocamos los materiales en cajas según el tipo de material, pusimos las herramientas en su lugar y comenzamos a construir nuestras computadoras.

El tercer y último día fue también muy emocionante. Llegamos en la mañana a terminar los últimos detalles de las computadoras y nos asignaron su “biblioteca” para construir el Makerspace. A cada estudiante se le dieron cables, pantalla, mouse y teclado, y comenzaron a montar su centro de cómputo. Ya armadas las computadoras, solo faltaba instalar el sistema operativo y usarlas. Después de una buena comida, un partido de basquetbol comenzamos a programar en SonicPi y empezamos a hacer música.

Los tres días del proyecto fueron en general muy divertidos y los alumnos, llenos de energía, lograron crear con su trabajo, un centro de cómputo.

¿Qué sigue?

Hacedores lleva ya un semestre trabajando con Jacaranda Education en la comunidad y ahora con la oportunidad de tener computadoras, el curso de este semestre será más apegado a computación y a las posibilidades que nos da la Raspberry Pi.

Pero esto no acaba aquí, queremos continuar esta aventura de aprendizaje y colaboración, por lo que tenemos en mente seguir construyendo estos espacios, próximamente estaremos en Chiapas construyendo otro centro. Si tienes Monitores planos (entrada HDMI), teclados y mouse de USB o alguna otra cosas que quieras donar, escríbeme a gus@hacedores.com o bien, trae tus donaciones al Hacedores Makerspace.