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Minihospital con hardware libre

Luis Martín, ingeniero técnico y estudiante de ingeniería industrial de Zaragoza a sus 23 años ha quedado semifinalista del prestigioso premio internacional James Dyson con su proyecto: un minihospital casero, pensado para facilitar la vida de los pacientes.

El invento, que ha desarrollado dentro de la empresa Libelium, se llama eHealth Sensor Platform, y no es un producto final para la venta al gran público, sino un innovador kit de desarrollo lleno de posibilidades, creado para que otros inventores lo utilicen, lo adapten a sus necesidades y lo mejoren.

“Los aparatos médicos son muy caros, no están al alcance de la gente. Se nos ocurrió fabricar uno barato que pudiese adquirirse fácilmente. No está certificado, pero tampoco queremos sustituir el equipamiento hospitalario. Solo queríamos crear las herramientas básicas para fabricar unos equipos más cómodos que facilitasen el control de los pacientes”.

Martín desarrolló este proyecto durante sus prácticas en la división de hardware libre de la empresa Cooking Hacks. El resultado es una placa a la que ha conectado una serie de sensores biomédicos. “Lo que hice fue buscar esos sensores, si es que ya existían, o fabricarlos, lo que fuese más barato, y utilizar una placa para conectarlos todos. Luego publicamos los planos y pusimos a la venta las piezas, para que el que quiera las use y fabrique con ellas lo que necesite”.

‘Minihospitales’ para zonas en vías de desarrollo

El objetivo es crear unidades funcionales que puedan suplir en parte los costosos equipos médicos tanto en el día a día de los pacientes de países occidentales como en zonas en vías de desarrollo. “Puede servir como un minihospital en lugares donde no hay nada”, explica Martín.

De momento, eHealth Sensor Platform es capaz de monitorizar diez parámetros vitales: la temperatura corporal, la posición del cuerpo, la glucosa en sangre, la tensión arterial, la actividad cardiáca, la sudoración, la oxigenación de la sangre, el pulso, el ritmo respiratorio y los impulsos musculares.

Cada parámetro se mide con un tipo de sensor diferente, y pueden utilizarse todos o solo algunos de ellos. La placa recoge las señales y procesa la información. Estas placas pueden adaptarse a los protocolos deseados, por lo que la información se puede enviar por wifi, por bluetooth o por otro tipo de conexión a la computadora, y así recopilarse y seguirse a lo largo del tiempo.

En búsqueda de componentes de calidad pero económicos

Martin explica que para crear este dispositivo y que siguiese siendo accesible y barato, tuvo que buscar los componentes que, manteniendo la calidad, fuesen más económicos. “Algunos los compré a marcas asiáticas y otros los fabriqué yo porque resultaba más barato”. Suyo es, por ejemplo, el sensor de respiración.

Pero incluso los dispositivos que compró tienen un duro trabajo detrás. “Lo que hacíamos era abrirlos, ver cómo funcionan y hackearlos para adaptarlos”. Dentro de un entorno dedicado al hardware libre, estos procesos de ensayo y error con los dispositivos servían para aprender sobre nuevas posibilidades.

Este sistema, sin embargo, también tiene sus inconvenientes. “La primera tanda de sensores de presión sanguínea que utilizamos estaba compuesta por unas cien unidades. La pusimos en venta para comprobar el feedback y fue muy bueno. Cuando encargamos una segunda tanda, resultó que era distinta. No es que fuese defectuosa, funcionaba bien, pero nuestro procedimiento ya no servía y tuvimos que empezar de nuevo”.

Señala que lo importante es que el producto se está conociendo y utilizando. El kit completo para desarrolladores se puede comprar por 450 euros, y está compuesto por la placa y todos los sensores, a los que pretende añadir más próximamente: “trabajamos en un medidor de densidad ósea y en otro de ondas mentales”. El pack, sin embargo, es personalizable, y se pueden comprar los sensores que se quiera. Los planos e instrucciones son públicos, para que el que quiera los consulte, los siga o los mejore, ampliando las posibilidades de este invento.

Vía: Teknautas.