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Juan González, ganador del “O’Reilly Open Source Award” por su contribución extraordinaria al software libre.

“Hola, me llamo Obijuan y soy un friki: no puedo parar de aprender y aplicar los nuevos conocimientos para diseñar cosas nuevas, mejorarlas y documentarlas.”

Quien así se presenta en su web es Juan González, el doctor en Informática y Telecomunicaciones madrileño que acaba de convertirse en el primer español en ser galardonado por los prestigiosos O’Reilly Open Source Award. Además, González es el que más votos ha recibido de los nominados en esta edición, según ha informado la propia organización de los premios.

El resto de los ganadores han sido la ingeniera y desarrolladora de software australiana, Katie McLaughlin, que lleva a cabo su labor profesional en la compañía Ambiata; El abogado norteamericano Tony Sebro, que trabaja como consejero en la ONG Software Freedom Conservancy, una organización dedicada al desarrollo y defensa del software; y Nithya Ruff, directora de la oficina de open source de la empresa SanDisk

González, que se bautizó a sí mismo con el sobrenombre de Obijuan por su simpatía con el celebre personaje de la Guerra de las Galaxias, recogió el premio en el Palacio de Convenciones de Austin. Dicho recinto es el lugar donde se celebra el congreso mundial OSCON, el gran evento global que durante cuatro días congrega en esta ciudad de Texas a la gran comunidad de ingenieros y desarrolladores de software del mundo.

Estos premios, creados por Google en colaboración con la factoría de Tim O’Reilly, uno de los impulsores del software libre y el creador del concepto web 2.0, se conceden desde el año 2015 a personas que “hayan destacado por su dedicación, innovación, liderazgo y contribución extraordinaria al software libre”. Las nominaciones de los premiados se realizan a propuesta de los usuarios y son los ganadores del año anterior quienes deciden los nombres de los cinco ganadores.

Premios O’Reilly Open Source Award

El ingeniero madrileño, que viajó a Austin el martes, ha querido subrayar que “este premio pertenece a toda la comunidad maker española y latinoamericana, especialmente a los integrantes de Clone Wars, que han sido los impulsores de la nominación”.

Obijuan también agradece enormemente a José Luis Villarejo, promotor de la iniciativa, su generosidad y su capacidad de movilizar a tantísimas personas. “Ha sido un orgullo inmenso poder recibir este premio y solo tengo palabras de agradecimiento para todos. El software que uso en mi día a día lo han hecho miles de hackers y makers en su tiempo libre, por pura pasión. Yo también aporto cosas, pero el balance es muy negativo. Por ello, me resulta increíble recibir un premio de una comunidad que me ha dado tanto. Quiero dejar bien claro, que aunque yo haya recogido el premio, el  galardón es de toda la comunidad”

Primer impresora 3D que Juan González realizó en la comunidad de Clone Wars

Para estar hoy recogiendo este premio, González ha contado con el apoyo de toda la comunidad maker española y latinoamericana, impulsada por él mismo con la creación de Clone Wars, la escuela y factoría virtual de impresoras 3D más popular de España y Latinoamérica. Obijuan constituyó esta asociación cuando impartía clases en la Universidad Carlos III de Madrid. Ese mismo año, creó desde cero la primera impresora 3D en Clone Wars y fue compartiendo con toda la comunidad cómo se hacía. A esa primera impresora la bautizó con el nombre de R2D2, también en homenaje a uno de los robots de la Guerra de las Galaxias.

Con la creación de Clone Wars, España entró a formar parte de la comunidad mundial RepRap, creada en 2004 por el ingeniero y profesor de la Universidad de Bath, Adrian Bowyer, con el objetivo de fabricar impresoras capaces de replicarse a si mismas. Aunque creada inicialmente en la unidad de robótica de la Universidad Carlos III, Clone Wars está alojada en la wiki de Rep Rap. En la actualidad, la comunidad está integrada por más de cuatro mil personas, todas ellas con un nexo común: compartir conocimiento para que el Patrimonio Tecnológico de la Humanidad, un concepto creado por el propio Obijuan, se expanda a todos los rincones del mundo.

De la comunidad Clone Wars se han nutrido importantes empresas y startups tecnológicas, como la española BQ, donde González llegó en 2013 con Alberto Valero Gómez para “montar un equipazo de makers en el departamento de robótica e innovación”.

Juan Manuel Amuedo, alias “coleóptero” en Clone Wars, y colega de González desde los inicios de esta comunidad, ha abierto un documento para que quienes lo deseen, cuenten quién o qué es Obijuan para ellos. Entre los testimonios figura el de Nieves Cubo, la joven ingeniera electrónica industrial y automática que ha conseguido imprimir piel humana.

 

Nieves escribe que era una infeliz hasta que conoció la impresión 3D y que cuando Juan González y Alberto Valero crearon el grupo de friki-chicos de la UC3M y empezaron a cacharrear, nunca pensó que su vida cambiaría tanto.

“De querer hacer casas inteligentes a ser capaz de hacer mi propia bioimpresora (con piezas donadas por Obijuan), para imprimir tejidos humanos, en un año. ¡Diseño, programación, testeo, teníamos todas las herramientas necesarias gracias a estos talleres!. Todavía hoy, los vídeos de Juan siguen ayudándome a diseñar en FreeCAD, a documentar lo que hago, a animarme a compartir y trabajar en abierto. Nuevos proyectos están arrancando, y en ellos, la huella de Juan está patente”

Obijuan es, junto a Andrés Prieto-Moreno, también ingeniero de Telecomunicaciones, uno de los pioneros de la robótica educativa open source en España. Estos robots, según sus palabras, no solo sirven para aprender a programar de manera didáctica y divertida, también pueden mejorarse y replicarse, porque a diferencia de los tradicionales, que son cerrados, contienen toda la información en sus tripas. González también es el creador de los primeros robots modulares de España.

Sobre el movimiento del software libre en España, González explica que nuestro país ha participado activamente desde el comienzo y atribuye un papel determinante a RedIris, la red española para Interconexión de los Recursos Informáticos de las universidades y centros de investigación. El ingeniero madrileño indica que “en esa red se podían descargar las distribuciones de Linux, lo que hizo que penetrase en dichas instituciones y que llegase a los estudiantes a través de las asociaciones. En las universidades empezaron a popularizarse los grupos de usuarios de Linux, que iban difundiendo el movimiento del software libre”.

Entre sus impulsores, González cita a personas provenientes de entornos universitarios y de investigación, como el profesor Jesús M. Gonzalez-Barahona, de la Universidad Rey Juan Carlos, y a Juan Julián Merelo, catedrático de la Universidad de Granada y actualmente director de la Oficina de Software libre de la UGR.

El galardonado subraya que en España tenemos una base muy sólida en conocimiento y uso del software libre, lo que nos hace ser punteros en su uso y, sobre todo, en la formación de estudiantes, que salen de las universidades muy bien preparados. El ingeniero madrileño afirma también que esta tecnología se está convirtiendo en la clave mundial para la investigación y el desarrollo, ya que las principales multinacionales, incluidas Microsoft, están adoptando el modelo del software libre, y necesitan cada vez más ingenieros y profesionales formados en este ámbito.

Sobre su relación con el software libre, González explica que data  del año 1996, que fue cuando empezó a utilizar Linux y al poco tiempo “se convirtió en una forma de vida”.

Obijuan lleva más de quince años usando sólo software libre e intentando transmitir a la gente su enorme potencial. En este sentido, apunta que “recibir un premio como este es la mejor recompensa, porque me da mucha fuerza y energía para seguir avanzando en la difusión y ampliación del Patrimonio Tecnológico de la Humanidad

En la actualidad, Obijuan está volcado en dar visibilidad a las FPGAs libres y lo hace junto a Prieto-Moreno, Eladio Delgado y Jesús Arroyo. Entre los tres están creando un ecosistema para que esta tecnología llegue a la sociedad y sea accesible a todos, mediante el desarrollo de la placa Icezum Alhambra y el software Icestudio. Pero también tiene tiempo para colaborar con La Rueca Asociación, una entidad dedicada a ayudar a personas en riesgo de exclusión social a través de las nuevas tecnologías.  

El ingeniero madrileño afirma que no cree que el premio cambie su vida profesional, “pero sí es una confirmación de que lo que estoy haciendo tiene repercusión en la comunidad y de que tengo que seguir por ese mismo camino. Defender e impulsar un modelo de tecnología libre es muy complicado. Tienes que estar constantemente luchando contra todos los elementos. Recibir el premio me ha reafirmado mis principios y pienso seguir defendiéndolos con más fuerza si cabe.

Primero con el hashtag #Obijuanselomerece y una vez nominado con #Obijuanvaaganar, los miembros de la  factoría virtual Clone Wars han conseguido que la pasión y el talento del friki Juan González conquisten el corazón de la capital de Texas y que su trabajo sea reconocido en el mayor evento de software libre del mundo. Obijuan también es un ganador de afectos abiertos, al conseguir que cientos de makers hayan llenado sus perfiles en las redes sociales con mensajes llenos de gratitud y reconocimiento por tantas horas de trabajo dedicadas a hacer y compartir.

Sobre las muestras de gratitud de sus colegas, Obijuan ha afirmado que las recibe con mucha humildad, “porque me siento en deuda con la comunidad. Hay miles de personas en todo el mundo que trabajan diariamente para que nuestro patrimonio tecnológico  aumente y sea  accesible a la gente. Yo soy uno más. Por eso, aunque el premio lo haya recogido yo, es para todos ellos, junto con mi profundo agradecimiento por sus contribuciones”.

 

 

 

Vía Covadonga Fernández
@cuadralab